11 /12/2004
Hola, soy Javier, sabes, crear una historia no es fácil, una historia es algo que te ha sucedido o algo que te imaginas, todas las que yo escribo me las imagino, hoy tengo base para otra historia.
Días atrás, invitaron a un amigo a una fiesta y él me invitó a mí, en la cual vi a una hermosa chica(ya la había visto antes y sentía algo mas que un gusto por ella, no te lo imaginas), son pocas las chicas que me roban la atención como lo estaba haciendo ella, no podía dejar de verla, ella estaba muy elegante, parecía una princesita. Ella como siempre se sentía admirada y se hacía la disimulada, cuando veo chicas así, solo pienso, si es simpática tiene razón de mostrarse así, pero si no lo es, no tienes que ser así(al fin al cabo dicen que todas las mujeres son simpáticas, pero no bellas, porque la belleza es interna). No sabia que hacer para acercármele, pero tenia un problema, siempre he sido tímido, eran las 12pm, ya habían pasado 2 horas y yo no hacia nada por acercármele, de pronto ella fue al bar, sabes, no esperé y también fui al bar, pedí un Whisky, ella pidió una Soda, me sentí avergonzado y regrese a mi lugar. Me dije, ay Javier, tú tratando de impresionar y terminas impresionado, que cosas no. Ella no bebe. Llegaron las 2am y yo no hacia nada por acercármele, de pronto di vuelta y ya no estaba, me dije, tuviste cuatro horas y no hiciste nada, a veces me pregunto por que tengo que ser tímido, sabes, se me termino arruinando la fiesta, solo quería estar solo, me di cuenta que había un balcón y decidí dirigirme hacia allá; mirando al cielo con el vaso de Whisky en mano, decía, Dios dame valor si, por favor ayúdame, de pronto escuche como si alguien estuviera llorando, di vuelta, era una chica que estaba de espalda, arrimada al balcón y tapaba su cara con su cabello, ella no se había dado cuenta de mi presencia. Sabes, me le acerque, le dije, no, los ángeles no lloran, de pronto ella levantó su cabeza, no lo podía creer, era la chica que estuve viendo toda la bendita noche, me vio y me dijo, no soy un ángel, le dije, perdón princesa, en un tono de enojo me dijo, no soy ninguna princesa, princesa, sabes, eso me molestó(solo quería hacerla sonreír), le dije, discúlpame, solo trataba de ser amable, pero parece que tu haces lo posible para que sea todo lo contrario, adiós. Di la vuelta y decidí marcharme, de pronto ella dijo, espera por favor, no sé porque me detuve, se me acerco y me dijo, por favor perdóname y al momento empezó a llorar de nuevo, pero ahora lo hacia con mucho sentimiento, decidí abrazarla, saque un pañuelo y comencé a secar sus lagrimas, me dijo porque lo haces, le dije, por que me nace, le dije, como puede una chica tan bella llorar así, ella respondió, son mis padres, le pregunte que si les había pasado algo, ella dijo, ellos no me entienden, me controlan mucho, dicen que no tengo edad para salir, que todavía soy una niña, que solo tengo que pensar en estudiar, y yo me quiero divertir, farrear, gozar la vida. Ella me dijo, me llamo Soledad, tengo 19 años y tengo un tesoro muy grande(dinero). Solo quisiera que me dejen tranquila, que me dejen hacer lo que yo quiero. En ese momento me dije, caramba otra muchachita adinerada(piensan que todo lo hace el dinero), pero después de todo parece que si tuviera corazón. De pronto ella me dijo, pero yo te estoy contando muchas cosas, no sé con quien pierdo, y que haces en esta fiesta. Le respondí, me llamo Javier, tengo 20 años, y acerca de que hago en esta fiesta, fui invitado por un amigo, de pronto ella me dijo osea que estas de intruso, por que yo soy la dueña de la fiesta y no me acuerdo haberte invitado. Sabes me estoy comenzando a sentir mal, le dije, ya sé por que tus padres te controlan mucho, ella dijo por que, por que todavía en realidad eres una niña muy engreída, eres egoísta, tratas de humillar a los demás, sabes, me arrepiento de haber venido. Ella me bofeteo, me dijo, ustedes los pobres no saben nada de lo que es el buen vestir, de tener buenos modales, de disfrutar el dinero. Sabes sus padres habían estado viendo y escuchando lo que ella me había dicho, ellos se acercaron y trataron de controlarla, y ella decía, déjenme poner en su lugar a este sin vergüenza, pobretón, que ni siquiera sabe lo que es tener un gran tesoro como es el dinero. No me pude controlar y mis ojos comenzaron a lagrimear, ella dijo, cobarde, porque lloras, respondí, porque tengo sentimientos, y en cuanto a tesoros, el único tesoro que tengo yo, se llama HUMILDAD, y sabes, para mi es el tesoro mas grande que puede tener alguien. Decidí retirarme de esa fiesta, en la salida me encontré con mi amigo, si él que me invito (José), sabes, que amigo si lo quería matar, le conté y el tonto se me burlaba, para terminar no pude dormir el resto de la noche, me dije, viste Javier, en realidad las apariencias si engañan.
Pasó el tiempo y no me podía olvidarme de ese día, como me iba a olvidar, si por otro lado ella me gustaba.
Comenzaron los exámenes en la universidad, solo me faltaba el examen de Física, sabes, el examen era de dos horas, cuando había pasado una hora de examen, apareció por mi paralelo José, vi que estaba llorando, de pronto cuando el profesor estaba de espalda, el me lanzo un papel en forma de avión, lo tome y lo leí, decía, “Javier, una amiga sufrió un accidente, ella regresaba de una fiesta, estaba ebria, llevaba mucha velocidad asta que su auto se estrello. Javier, necesita un tipo de sangre que es muy raro y ya no hay mucho tiempo, se encuentra en una situación muy delicada”. Me di cuenta que era mi tipo de sangre, deje el examen a medio hacer, sabes, solo me dije, es una vida y no me importa quien sea tengo que ir, salí corriendo junto a José, tomamos el primer taxi que encontramos. Cuando llegamos, José me dijo, entra en la habitación #13, sabes, me lleve una gran sorpresa, cuando entre, me di cuenta que la amiga de José había sido Soledad, y que el no me lo había dicho, por que creía que yo no aceptaría entregar mi sangre. En esa habitación estaban los padres de Soledad junto al Doctor, y lo único que yo veía eran lágrimas. No lo pensé dos veces y le dije al Doctor que tomara la sangre que él cree necesaria. Cuando termino la transfusión los padres de Soledad me dijeron gracias joven, que podemos hacer por usted, les dije, por favor no le digan a Soledad quien donó la sangre y no me den gracias a mí, denle gracias a Dios.
Después de un par de días, regrese a la universidad y me acerque al profesor que me tomo el examen, le pedí mi nota del examen y me di cuenta que ya había aprobado esa materia.
Con el tiempo Soledad se recupero, pero a pesar de todo, regreso a su misma vida de antes, fiestas, alcohol, y ya saben lo demás.
Se acercaba el aniversario de mi universidad, realizaron una gran fiesta, a la cual yo acudí con José, era una gran fiesta, había de todo, nunca vi tantas mujeres y aparte de eso, eran muy hermosas. Sabes, baile toda la noche, decidí tomar algo y además las bebidas eran cortesía de la casa, me acerque al bar y pedí soda, pero lo que yo no me di cuanta, era que a mi lado estaba Soledad y ella había pedido un Whisky. Nos quedamos mirando por un momento y decidí retirarme sin decir nada y ella sonrió de una forma hipócrita. Llegaba la madrugada y con ella la hora de partida, José decidió quedarse y yo decidí retirarme. Cuando salía de la universidad, al cruzar la calle, un auto pasaba a alta velocidad, sabes, por intuición me lance hacia un lado de la calle, pero el auto choco con una de mis piernas, caí a unos 4 metros del choque, eso hizo que mi cabeza golpeara en el asfalto y que mi cuerpo quedara casi inmovible. El auto se dio a la fuga, pero avance haber su número de placa y de pronto me desmayé, cuando me desperté estaba en un hospital, después de todo me sentía bien y los doctores dijeron que me podía ir a casa cuando yo quisiera.
Pasaron los días y estaba a punto de graduarme, sí, iba a ser un gran ingeniero, solo faltaban 2 semanas y en las cuales tenia que exponer mi tesis, era un gran experimento, sabes, cuando termine de exponer y daba las gracias, de pronto sentí un fuerte dolor en mi cabeza, la cual no cesaba. Al siguiente día fui a una clínica en la cual me diagnosticaron, un tumor en el cerebro y posiblemente era maligno. El doctor me dijo, que máximo tenía un mes de plazo. Tenia que operarme de urgencia y lo peor de todo era que la operación costaba 500.000 dólares, y yo, no tenía ni 1.000 dólares, era una de las tantas personas que apenas tiene para comer.
Mis padres buscaban dinero, por donde sea, pero era poco lo que se logro recaudar, salí en un programa de televisión, con el fin de que todo el país me viera y pudiera hacer una donación. Faltaba un día para la operación y solo logramos recaudar 50.000 dólares.
Esa noche no pude dormir, me senté en mi cama a meditar un poco, no podía controlar las lagrimas y me ganaba la depresión, me preguntaba, para que luche tanto, ahora que soy un ingeniero y solo me falta graduarme me pasa esto, que hice de malo, si todo, lo hacia con el fin de sacar a mi familia de la pobreza, tantas malas noches, para que todo se derrumbe ahora, tantos sueños, tantas ilusiones, talvez cuando amanezca ya aya cerrado mis ojos.
De pronto sonó el teléfono, decidí contestar, era el doctor, me llamo para decirme que alguien ya había pagado mi operación, le pregunte que quien era, me dijo, que era un donativo en forma anónima. Al siguiente día todos lucían contentos, porque, todavía tenía una oportunidad. Llevaba 3 horas de operación cuando de pronto, no soporte la operación, y sufrí un paro cardiaco. Me quedaban cerca de unos 5 minutos de vida y ya me daban por muerto, los doctores le dijeron a mis padres que había muerto, sabes el programa de televisión que me apoyo anteriormente, estaba anunciando mi muerte. En eso llegó una chica que quería verme, ella entro en mi habitación, se sentó a mi lado y sosteniendo mi mano decía, tu no te puedes morir, tu me salvaste la vida, tú eres quien me enseñó a que el dinero no es todo en este mundo, y yo, no reaccionaba, de pronto mi alma estaba abandonando mi cuerpo, cuando mi alma salió de mi cuerpo, me di cuenta que ahí estaba Soledad, era ella la chica q sostenía mi mano. Ella decía, no, no, porque Dios, si tú sabias que a pesar de todo yo lo quería, si porque lo quería hice esa donación, todo lo hice por amor a él. De pronto mi alma se mostró a ella, le dije, talvez, el amor a tu prójimo, te nació muy tarde, sabes, cuando yo te ayude, lo hice porque aparte de que me nació, te estaba empezando a amar y tu solo me mostraste desprecio, sabes, saber que tu te estrellaste y sobreviviste, en cambio a mi solo me toco una pierna ese condenado auto y no corrí con la misma suerte que tu, sabes lo malo es que no me puedo olvidar de ese bendito numero de placa, ella me dijo, Javier dime cual es ese número de placa para demandarlo, le dije, para que si ya estoy muerto, tanto que me insistió se lo dije, de pronto ella comenzó a llorar con fuerza, a pesar de ser una alma podía abrazarla, y me acorde cuando la vi por primera vez llorando, mirándome a los ojos, me dijo, Javier, fui yo, fui yo la que te atropelló, yo té mate, yo mismo te aleje de mí, Javier perdóname, sabes Soledad, no me gusta verte llorando, pero por favor no le pidas perdón a un muerto, pídele perdón a Dios, que a veces el hace milagros pero cuando le pides con fe, bueno tengo que irme me llaman aya arriba, adiós. Mi alma desapareció y cuando eso sucedió, Soledad grito Dioooooooooooos perdóname, te lo pido de corazón. Soledad abrazo por ultima vez mi cuerpo, decidió besarme, lo hizo con una gran ternura, me dijo, adiós Javier y grito té amooooooooooooo. Sabes, Dios escuchó sus suplicas y decidió que yo habrá los ojos, cuando se dio cuenta Soledad que abrí mis ojos, me abrazo con una fuerza incontrolable, a la cual no me pude resistir. También la abrase y la bese. Nadie podía creerlo, pero lo único que sé, es que la fe de Soledad se había hecho muy grande, y en su corazón comenzó a crecer amor por lo demás. Ese día Soledad cambio su vida, hoy tenemos 2 años de novios y es esa mujer tranquila, sencilla, amable y humilde que siempre busque.
NOTA: hoy por medio de esta historia, te quiero decir, nunca es tarde para corregir nuestros errores, nunca es tarde para tratar de cambiar. Yo sé, que en el fondo de cada uno de nuestros corazones, ay una semilla de amabilidad, de amor y de humildad, si tan solo la dejáramos florecer, sabes como; regándola día a día y compartiendo con nuestros amigos y seres queridos ese gran fruto.
AUTOR: JAVIER CONTRERAS.
Mail: javiercontre@hotmail.com

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