7/07/2007

Hola, soy yo de nuevo, a lo años cierto, pues así es el tren de la vida y hoy tengo algo más que contar, esta es mi décima historia y muchos han de decir y la novena cual fue, la escribí hace dos meses y nadie la ha leído, y creo que nadie tampoco lo hará porque esa historia fue una de las historias en las que plasmo tristeza pura(tristeza sentimental).

Hace tres años atrás, era uno de esos días en los cuales todo te sale mal, llegue a mi casa con toda la alegría del mundo, había obtenido un 10 en física, pero cuando entre vi como mi padre y madre discutían, ¿Por qué?, porque mi padre era un mujeriego y maltrataba a mi madre, tenía dos mujeres a parte de mi madre y ese día mi madre no soporto mas ser una más del montón y lo hecho de la casa, me daba rabia ver como mi madre lloraba todo en siempre y lo único que ella decía era, hijo el día que encuentres a una mujer que te quiera, te respete y te valore, págale de la misma forma, porque ese día sabrás lo que en realidad vale una mujer.

Es día decidí visitar un bar y beber hasta olvidar la clase de padre que tenía, después de varias horas que estuve bebiendo abandone el bar, pero cuando lo hacía por un error tropecé con un señor al cual le pedí que me disculpara, el no acepto y empezó a ofenderme verbalmente, y a lanzar insultos hacia mi madre, me acorde lo que me dijo mi madre, en ese momento me di cuenta de lo verdaderamente valiosas que eran las mujeres y no me pude contener y lo comencé a golpear  hasta el cansancio. Cuando me di cuenta el señor estaba casi muerto, había expulsado toda esa rabia que llevaba por dentro, unos minutos después llegó la policía al lugar y me detuvieron. Esa noche la pase en medio de rejas, cuando me pasaban los estragos del alcohol, empecé a llorar y pensar que tenía un padre al cual nunca le importamos ni mi madre, ni yo, y por no saber controlar mi furia me encontraba en la cárcel, me di cuenta que mi falta de madures provocó que me encontrara en el lugar que estaba.

Al siguiente día, mi madre pago la fianza, me sentía tan culpable y se me caía la cara de vergüenza, mi madre dándome concejos y yo como le estaba pagando. Le pedí perdón y le prometí cambiar e incluso busque trabajo.

Yo estudiaba Informática y conseguí un empleo de mesero en un restaurante(que cosas no), en el cual solo trabajaba de noche porque en la mañana tenía que estudiar.

Eran tantos problemas que me rodeaban, que llego el día en que ya no quería saber nada de nada, ya no sabía nada de mi padre. Me encontraba en clases y ni prestaba atención a los profesores, y uno de ellos terminó echándome de la clase, al salir del salón de clases me senté en un rinconcito, de pronto se me acerco una señorita(Soledad) que recién me habían presentado, pronunciando mi nombre varias veces se sentó a mi lado y de tantos problemas que tenía, ni me di cuenta que ella me llamaba, ella termino tomando con su mano mi mejilla y preguntándome si me encontraba bien, en ese momento reaccione, sonreí un poco, pero mis ojos mojaban su delicada mano, no podía soporta la ganas de llorar y termine abrazándola, ella no entendía nada pero con la fuerza con la que me abrazaba parecía que lo entendía todo, en ese momento sentí un varadero apoyo, es verdad que mi madre me daba su apoyo pero el apoyo de Soledad era ese apoyo de mujer que me hacía sentir muy importante y termine contándole todo lo que me pasaba. Soledad me aconsejaba, ella decía que ahora más que nunca mi madre necesitaba mi apoyo, pero más con hombre de la casa que como un hijo, y era verdad en ese momento yo era el hombre de la casa, mi madre consiguió un trabajo de cocinera puertas a dentro, yo ganaba poco y lo que reuníamos  los dos servía para los gastos de la casa, y que casa si vivíamos en la casa donde mi madre trabajaba porque la anterior era rentada y no nos alcanzaba lo que yo ganaba, el patrón era una gran persona que permitía que viviéramos en su casa.

Habían pasado un año de que no sabía nada de mi padre, tampoco quería saber nada de él por todo lo malo que le hizo a mi familia, pero en el fondo moría por abrazarlo y decirle lo mucho que lo extrañaba, lo mucho que me duele no tenerlo a mi lado y la rabia que me daba el saber que él era mi padre.

Seguí estudiando y trabajando, pero sin darme cuenta me estaba relacionando más de lo debido con Soledad, ella estaba siempre cerca mío. Llego el día del amor y la amistad(San Valentín), yo me encontraba en un parque sentadito, rodeado de plantas y ella llego por detrás sin que lo notara, tapo con sus lindas manos mis ojos y dijo “Sorpresa” ¿quién soy?, yo respondí sonriente, no sé jaja, me dio un abrazo diciendo feliz día Javier, te tengo un regalito, yo dije, enserio, ella dijo cierra los ojitos, de pronto los cerré y ella me dio un beso de lo más tierno en la mejilla, me hizo sentir tan bien que quería devolvérselo, pero dije eso sería como devolverle el regalo, pues no, entonces me pare y observe a todo mi alrededor, le dije cierra ahora tus ojitos que ay viene mi regalo, ella lo hizo y yo le entregue algo que me nació dárselo, era una rosa roja, la cual demostraba el aprecio y cariño que yo sentía hacia ella, aunque creo que me estaba enamorando de Soledad, en ese momento ella sonrió diciendo, eres el primer hombre que me regala una rosa, compartí su sonrisa diciendo eres la primera mujer que recibe una rosa de mis manos.

Cuando terminaba la tarde regrese al restaurante donde trababa, la noche era tan normal, el local lleno de personas y como siempre tan cansado, eran como las 11:30pm, de pronto un señor se instaló en una mesa, su apariencia era muy extraña, tenía sombrero, su cara llena de cabellos y muy socio, el pidió un plato a la carta, un compañero del trabajo lo atendió, cuando termino de comer, le dijo al mesero, disculpe no tengo dinero pero quiero ayudarle a lavar platos o a realizar el aseo del local, el mesero respondió, no se preocupe que lo que Ud. se sirvió ya lo cancelaron, el señor no entendía nada agradeció y se retiró.

Al terminar la noche llegue a casa con una rosa y un regalo en manos, eran para mi madre, con un beso y un abrazo le entregue los regalos diciéndole que siempre estaré ay para ayudarla y protegerla.

Con el tiempo me gane la confianza del dueño del restaurante(Don Chelo) y pase de mesero a cobrador, mi sueldo subió y las cosas en mi casa mejoraban económicamente. En la universidad ya estaba en mi último año y me sentía muy bien.

Soledad me invito a una reunión en su casa, era su cumpleaños, sinceramente me quedé asombrado, que casota que tenía Soledad, esa noche conocí a los padres de Soledad, yo me sentía como un bicho raro, estaba en medio de tanto lujo, los padres de Soledad notaron mi nerviosismo y decidieron platicar conmigo, eran grandes personas, dijeron que me sienta como en mi casa y además que yo era el mejor amigo de Soledad, así que esa era mi casa.

Al siguiente día llegaba la noche y tenía que ir al trabajo, esa noche como todas las anteriores, el señor de apariencia rara llego y pidió un plato a la carta, un mesero lo atendió y al terminar de comer le dijo al mesero que quería ayudar y el mesero como siempre respondió, lo que Ud. se sirvió ya lo cancelaron, otra vez el señor desconcertado dijo gracias y se marchó.

Y pasaron los días, y como siempre la vida no te da nada gratis, yo tenía estudio, trabajo, pero cuando salía de clases me  dieron una mala noticia, Don Chelo había fallecido, en ese momento sentí como si hubiera muerto mi padre, estaba todo desanimado, destrozado y no quería saber nada de nada. Y otra vez llego Soledad a consolarme, a animarme, a decirme que aunque la vida es tan injusta yo tenía que seguir a delante.

Don Chelo antes de morir, como no tenía familia me dejo una carta, donde decía, que le hubiera encantado tener un hijo como yo, así que el restaurante quedaba para mí, lo más raro era que en la carta decía, “Javier al local siempre llega un señor de apariencia muy rara, por favor mi voluntad es que el siga comiendo hasta el día que él lo desee y si tienes tiempo pregúntale qué tal le parece la comida”. Entonces gracias al apoyo de Soledad, mi madre y la carta de Don Chelo, yo seguí adelante con mis estudios y a cargo del restaurante,

Soledad me quería dar una sorpresa, llamo al local y yo no me encontraba, le pidió a un mesero que me dé un recado,  pero ella no contaba con que el mesero se olvidaría de darme el recado, era una invitación a cenar a la casa de ella, la cena quedo servida en la mesa y yo nunca me entere, ella se enojó conmigo(Ella pensó que no me importo su invitación) y el mesero me dio el recado al siguiente día, apenas recibí el recado llame a la casa de Soledad, pedí hablar con ella y me comunicaron que ella no estaba(se hizo negar); Entonces le escribí una carta pidiéndole disculpa, la carta llego a las manos de ella, pero ella se dijo ya es tarde, ella le había dicho a sus padres que yo le gustaba mucho y la cena era para que sus padres me conocieran un poco más, lo malo fue que sus padres esa noche se llevaron una mala impresión de mí.

Me di cuenta que ella no quería saber nada de mí y yo moría por decirle que estaba enamorado de ella, le escribí otra carta diciendo todo lo que sentía y cuando ella la tomo la guardo, porque pensó que eran más disculpas.

Pasaron los días y llego mi cumpleaños, el día empezó con un gran desayuno que hizo mi madre llegue a la universidad y mis amigos me felicitaron, me pidieron que nos reuniéramos en la noche para celebrar, en ese momento pasó por mi lado Soledad, me le acerque le quise explicar todo, pero ella no me lo permitió y me contó el motivo de la cena y se marchó, en ese momento entendí todo, en ese momento sentí que había decepcionado a Soledad, baje mi cabeza diciéndoles a mis amigos mejor dejemos la celebración para otro día y me retire. Tenía que abrir el restaurante y lo hice dos horas más tarde de lo normal, el lugar lucia casi vació por el retardo en abrirlo, en ese momento que no quería saber nada llego el señor de apariencia tan rara del que habló Don Chelo, el señor se sentó y pidió un plato a la carta y doble postre(dulce de manzanas), entonces el señor termino de comer y se acercó con el recibo a la caja donde yo estaba, en ese momento hablaba por teléfono con mi madre y el señor dejo el recibo con un aro, termine de hablar y tome el recibo con el aro, el aro era de oro y tenía impreso “Para el mejor padre del Mundo”, en ese momento me acorde de mi padre y empecé a llorar y lo único que me repetía era, daría lo que fuera por volver a tener padre, en ese instante leí el recibo y estaba el plato a la carta y el doble postre de Dulce de Manzanas, me acorde que a mi padre le gustaba el dulce de Manzanas y siempre que mi madre lo hacia el pedía doble, me apresure a revisar bien el aro y encontré mi nombre(era el aro que le había regalado a mi padre), en ese momento levante la cabeza y grite Papá, él se detuvo, dio la vuelta y llorando dijo perdóname hijo por haberte decepcionado, en ese momento me pasaban un poco de recuerdos por la cabeza y lo principal me acorde de la frase de Don Chelo y se la hice “Que tal le pareció la comida” y respondió, exquisita pero no tanto como la que hacen en casa, en ese instante abrace a mi padre y lo lleve a casa, cuando mi madre lo vio el corrió hacia ella y  también le pidió perdón, ella lo perdono, cuando mi padre se reconciliaba con mi madre llegaban mis amigos con regalos, licor y muchas cosas más, en medio de la reunión me ausenté un momento, me senté a fuera de mi casa en un banquito de madera, unas manos taparon mis ojos diciendo feliz cumpleaños mi amor, era Soledad con la última carta que le escribí en manos, nos abrazamos, nos besamos y la lleve a casa. Nunca había tenido un día tan increíble, con decirte que hasta los padres de Soledad llegaron a mi casa.

Hoy han pasado tres años de aquello, tengo 25 años, tengo un puesto muy importante en una empresa de telecomunicaciones al igual que Soledad, el restaurante se lo di a mis padres los cuales van a tener un  hijo, y yo, yo estoy casado con Soledad y mis padres van a ser abuelos jeje.

Esta historia está dedicada a esas personas que tienen una “Soledad” a su lado, esa chica que está ahí cuando más la necesitamos, esa chica que siente lo que tú sientes, esa chica que tal vez cuando menos te lo esperas llega, esa chica que por encima de todo es tu mejor amiga…

Título: LAGRIMAS EN EL HOMBRO DE UNA VERDADERA AMIGA

 

Autor: Javier (javiercontre@hotmail.com)